Consejos para los estudiantes de Medicina

Si te atreviste a entrar en el mundo de las Ciencias de la Salud luego de haberlo meditado mucho, espero, te servirán algunos consejos y cosas que he aprendido a lo largo de mi paso por las aulas de la facultad de Medicina.

Estudiar mucho y sobretodo lograr una rutina de estudio constante es vital, pero también existen otras cosas que debes tener en cuenta para sacar el mayor provecho de tus años  en la facultad.

Aquí algunas cosas que aprendí a lo largo de la carrera:

– Lo que estudiaste en el colegio no te va a servir de casi nada cuando llegues a la universidad. Todos sufren el primer semestre o año. Hasta el mejor alumno de tu colegio.

– Procura encontrar tu propio método de estudio, porque vas a tener que estudiar mucho, así que si no se te da bien estudiar acompañado, no lo hagas, no cedas ante la presión social.

– Esfuérzate por aprender pero no sacrifiques actividades como alimentarte bien, dormir las horas necesarias y el ocio.

– Investiga maneras diferentes de asimilar los contenidos que tienes que estudiar, hoy en día existe tanto material en internet: vídeos, cursos, imágenes esquemáticas, charlas… y éstos pueden ayudarte a estudiar de manera inteligente.

– No todo es Medicina: haz otras cosas aparte de estudiar las materias de la facultad. Es difícil los primeros semestres, pues te estás adaptando, pero una vez lo hagas: inscríbete en clases de dibujo, aprende un nuevo idioma, lee libros de Literatura o historia, lee las noticias, pasa tiempo con tus padres, haz voluntariado…busca algo que te entretenga y a la vez te forme fuera de las materias de Medicina.

– Muchos alumnos mayores, profesores y autoridades lastimosamente en algún punto van a tratar de desanimarte, te dirán que no sirves…Eso sumado a tus propias dudas te harán querer desistir. Son en estos momentos en los que te sostiene tu vocación y tus razones para seguir adelante. No dejes que nadie te diga que no puedes.

– Pero si en algún momento, luego de conversarlo contigo mismo y sin contemplar lo que digan los demás, te das cuenta que tomaste la decisión incorrecta, está bien retirarse. Le estás haciendo bien a los demás y a ti mismo. Nadie debería ser obligado, peor obligarse a sí mismo, a hacer algo que lo hace miserable.

– Tus amigos empezarán a trabajar primero que tú, a casarse y a tener hijos. Y tú seguirás estudiando, en el caso de que no hayas hecho esas cosas primero, tratando de equilibrar tu escasa vida social y tu vida en la universidad.

– Te darás cuenta lo diferente que es hablar con pacientes y estudiar de un libro.

 – Entre más avanzado estés en la carrera, más fácil se vuelve. Pero no porque tengas menos que estudiar, sino porque ya sabes cómo funciona el sistema, encontraste tu forma de adaptarte y todo lo que has estudiado por fin empieza a fusionarse y a tener sentido.

– No tengas miedo de preguntar. Es mejor quedar como “ignorante” que tener vacíos que posteriormente no llenes y te lleven a cometer un error.

– A veces la experiencia del trabajo es más valiosa que la información de la teoría. Escucha a tus docentes cuando te hablen de sus anécdotas en la profesión, eso también te forma.

– Los amigos son importantes, no pases por la facultad de Medicina sin formar lazos con tus compañeros. Incluso si son solo un par de personas, en el contexto en el que nos desenvolvemos muchas veces es importante tener apoyo moral y ayuda mucho tener esas personas que puedan estar para ti cuando lo necesites y viceversa.

– No dejes que el deseo de ser mejor te prive de lograr el punto anterior. Está bien ser algo competitivo pero no te vuelvas una persona que pasa por encima de los demás para obtener lo que quiere. No solo es odioso también es muy solitario. Como me dijo una amiga una vez: “un libro no te abraza ni te dice que te ama”.

– Si tienes contactos médicos, úsalos. Nunca está demás que te adelantes y conozcas el mundo hospitalario o de consultorio antes de hacer tu año de prácticas, mucho mejor si aprendes a realizar procedimientos.

– Por favor, exige que te enseñen a realizar procedimientos básicos como: colocar vías periféricas, poner sondas, intubar, colocar férulas… aunque te digan que ese es el trabajo de una licenciada en enfermería, son cosas básicas que debes saber, inclusive si solo lo usas cuando algún familiar acude a ti por ayuda que, créeme, va a suceder.

– A veces las lecciones de tus profesores van más allá de la teoría, aprende todo lo bueno que veas en tus médicos docentes, desecha las malas prácticas. Pero no les juzgues tan duramente, recuerda que ellos fueron parte de un sistema diferente.

– Ningún profesional que trate mal a sus pacientes puede llamarse “buen médico”. Esta profesión es primero HUMANISTA. No repitas esquemas obsoletos de trato al paciente. Actualmente el médico ya no es “el dios en la tierra”. Ahora los pacientes tienen mayor acceso a la información y es importante practicar la paciencia y una comunicación eficiente.

Esto es lo que he observado, lo que he vivido. Todo lo que me queda es desearte buena suerte en este largo pero satisfactorio camino. Deja tu huella en cada cosa que hagas y te aseguro que te irá bien.

 

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Consejos para quien quiera estudiar Medicina

Estas son cosas que me hubiera gustado que alguien me dijera hace 5 años cuando decidí meterme a estudiar Medicina. Confieso que cuando tomé este camino no tenía ni la más remota idea de lo que estaba haciendo. Después de todo y sinceramente ¿quién tiene realmente idea de algo apenas sale del colegio?

Sin embargo, no me arrepiento de mi decisión pues fue producto de una vocación de servicio y un gusto por las ciencias naturales. Sin embargo, muchas veces me encuentro niños y adolescentes que, por diferentes razones, piensan en Medicina como su carrera universitaria. Y a veces no he sabido qué decirles porque, estando yo aun cursando las materias en la U, no tenía el panorama completo. Ahora que he salido y estoy entrando a mi año de prácticas, creo que tengo más criterio para decirle un par de cosas a aquellos que estén pensando en ser médicos:

– Piensa muy bien si en verdad eres tú quién quiere estudiar Medicina; no tus padres o tus abuelos. Ser médico es una profesión muy noble y te dará inmensas satisfacciones…pero también es una carrera muy dura y requiere que des un 300% de ti aun cuando no te sientes ni en un 5% y si no es lo tuyo la vas a pasar fatal.

– Si vas a hacer esto por dinero, mejor busca otra carrera. Incluso si estudias en una universidad estatal, estudiar Medicina es costoso y requerirá muchas veces que compres: libros, aparatos tecnológicos, instrumentos, uniformes… que son costosos. Ni hablar de los gastos en  alquiler y  comida si estudias fuera de tu ciudad natal. Ni te cuento del postgrado… El dinero vendrá mucho más adelante en la vida y muchas veces, en los días malos, necesitarás más que una razón monetaria para motivarte a seguir.

– Antes de que quieras inscribirte en la facultad de Medicina piensa que vas a trabajar con vidas humanas y que te comprometes a hacer todo lo posible por ayudar a quien esté enfermo…pero que no siempre lo lograrás y aún si lo logras no siempre tendrás el agradecimiento o reconocimiento respectivo. A veces todo lo contrario.

– Te comprometes a atender a cualquier persona que te necesite, no importa quién sea ni lo que haya hecho.

– ¿Estás listo para que tus familiares pongan en tus manos su salud, su vida?

– Estudiar Medicina no es solo “estudiar duro y ya”… Te exige mental, física y psíquicamente. En todo momento y no importa en qué circunstancias personales te encuentres.

– Tienes que mantener una imagen de pulcritud, rectitud y profesionalismo la mayoría del tiempo. Cada vez crece más la desconfianza hacia los médicos y los pacientes se tornan más exigentes.

– Cada decisión que tomes tiene consecuencias y la mayor consecuencia de escoger estudiar para ser médico es sacrificar el tiempo que pasas con tus amigos y familiares. Perderte de fechas importantes por estar en exámenes o de guardia.

– Vas a tener que estudiar TODA LA VIDA si es que quieres tener éxito y ser un buen médico. La información que leíste hace 1 año hoy puede estar desactualizada incluso obsoleta y tienes que estar a la altura, constantemente investigando, leyendo, yendo a congresos…

– Esta carrera es de competitividad. Lamentablemente él que aparente desempeñarse mejor obtendrá el trabajo. El que sepa más, el que esté más actualizado, el que tenga más experiencia…

– Puedes tener problemas legales y en casos extremos, ir a al cárcel, por hacer tu trabajo.

– Si eres hijo de médicos, puedes sentir presión por no decepcionarlos. Si no eres hijo de médicos, en algún punto te sentirás incomprendido.

Si ya pensaste en lo anterior y crees que tienes la capacidad, la vocación y la paciencia… ¡Bienvenido!

A pesar de los obstáculos y las dificultades, es una carrera muy satisfactoria y te da cierto tipo de estatus, está mal decirlo, en relación a los demás. Pero recuerda que el estatus no lo es todo, y que se debe usar para instaurar cambios que beneficien a los demás.

Y que el objetivo de la Medicina es servir, utilizar los conocimientos y la experiencia para hacer el bien aplicando uno de los principios fundamentales: “Primun non nocere”

Primero no hacer daño.

Lo prometo

No escribo todos los días ni soy excelente redactando ni  estructurando texto. No he leído ni 100 libros en toda mi vida y nunca he terminado de escribir una novela. No soy una gran oradora, ni gran conversadora, escribo y amo las palabras pero sería hipócrita de mi parte llamarme a mí misma “escritora”.

Sin embargo si hay algo que sí soy es madre y creadora. Madre porque he dado vida a cientos de criaturas dentro de mi mente: las he alimentado, las he visto crecer, ser miserables, dichosas, testarudas, perseverantes, perezosas, orgullosas, idiotas e ignorantes. Las he visto marcharse también, con la rapidez con la que aparecieron.  Y creadora porque he construido mundos,  sociedades y contextos vastos y complejos, cotidianos y aburridos en los que puedan ser. Lo he hecho desde que puedo recordar.

No lo controlo, es como si mi cerebro tuviera la necesidad que crear una nueva forma de entretenimiento, muchas veces superior al internet, la televisión e incluso los libros.

Tal vez tengo algún trastorno mental, tal vez estoy al filo de la locura. La influencia de estas ficciones superan los límites del pensamiento y la imaginación; a veces se toman mi cuerpo y mi voz. He crecido con ello y he aprendido a dejar que ocurran, a ser directora, actriz y espectadora de estas historias.

Realmente es algo que he disfrutado por muchos años y es la razón por la cual me aventuré a escribir. Pero hay un problema con estos mundos y personajes que nacen y mueren dentro de mí: son caprichosos y egoístas, no se dejan dominar, al parecer odian la idea de hacerse papel, de hacerse reales…

Y entonces soy presa de la angustia por ser incapaz de seguirles el paso, de contar sus experiencias, sus ideas, su forma de vida y el hábitat en el que se desenvuelven. No puedo y es extremadamente frustrante y a la vez deprimente porque mi  memoria es frágil y he olvidado ya muchas de estas historias…

Esta noche he sentido la necesidad de honrar a todos aquellos personajes  que inventé y que ya no recuerdo… Tengan por seguro, hijos míos, que me divertí mucho con uds. Y que guardo la esperanza  que algún día muchos más sean testigos de las maravillas que veo y oigo dentro de mí.  Sepan que me siento de algún modo una esclava que no tiene otra opción que servirles de  terreno en dónde pueden brotar con seguridad y sin prejuicio alguno.

A pesar de esto no me rindo. Soy fiel creyente que el escritor se hace precisamente escribiendo y voy a esforzarme para estar a la altura y  ser capaz de contar sus aventuras tal y como sucedieron.

Lo prometo.